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Viento
sur o soja. Soplemos todos para el mismo lado
En
algunos de los muchos temas que nos preocupan a los
Argentinos soplan nuevos vientos. Seguramente la necesidad
de tantos y profundos cambios como se requieren para ser
nuevamente un país serio y rico nos hace ser impacientes La
mayoría de los cambios realizados traen esperanzas, todos
pensamos que un presente mejor y un mañana venturoso que
cierre la catástrofe que finalizo en el 2001 es posible. Se
aprecian cambios y hay positivas actitudes de Gobierno,
importante será mantener el timón. Las mejoras que se
notan en lo económico y lo social no encuentran correlato
en los temas ambientales. La incomprensible desjeraquización
de la Secretaria de Ambiente y Desarrollo Sustentable de la
Nación y los antecedentes de quien ejerce su titularidad,
un profesional contable del CEAMSE, son sin duda una mala
noticia que han encontrado replicas en algunas provincias,
como Buenos Aires. Mientras tanto las necesidades de la
economía cortoplacista nos esta convirtiendo en una nación
sojera. El corrimiento de la frontera ganadera hacia las
provincias del norte para
expandir este monocultivo, hace que en chaco se
desmonte sin aprovechar la madera, se la quema. Esta política,
que es financiera y no agrícola terminara inutilizando
nuestros suelos, contaminando
nuestra agua y poniendo en serio riesgo la seguridad
alimentaria de la nación, y lo que nos es poca cosa,
despoblando el campo, proponiendo una agricultura sin
agricultores y hacinando a los chacareros en las ciudades.
Entre Ríos suspendió un Decreto que protegía lo que queda
de sus bosques
autóctonos y
estudian una Ley que autorizaría la siembra de las
banquinas, que resulta él ultimo refugio de biodiversidad
rural. En la Provincia de Buenos Aires, ya se siembran las
banquinas sin que medie Ley alguna. Se han perdido la mitad
de los tambos para dedicarlos a la siembra de soja y
reconstruir un tambo lleva más de cinco años de trabajo.
Además se esta expulsando del campo a los medianos
productores, los pequeños desaparecieron en los 90. Y como
si esto fuera poco, cultivamos una variedad de soja
forrajera que es nociva como alimento humano a menores de
cinco años de edad y contraindicada para menores de
dos años, ancianos, embarazadas y los indigentes, en este
caso por tener su sistema inmonulogico muy bajo. Se trata de
soja forrajera para alimentar animales en el primer mundo,
para garantizar su seguridad alimentaría y nuestra
desnutrición, la mitad de nuestros compatriotas están mal
o peor alimentados. También se recurre irracionalmente al
engorde a corral con todo tipo de “materiales” que pone
en riesgo nuestra condición de país libre del mal de la
vaca loca. No se debe escuchar solo a los economistas,
tengamos memoria, la gente no puede vivir con lo que le
sobre al capitalismo neoliberal, que además nunca le sobra
nada. Después de 26 años fue cerrado el más grande
basural del país, pero todavía no se sabe que hacer con la
basura del conglomerado formado por el AMBA. Por otra parte,
salvo excepciones, tampoco se da adecuado tratamiento a los
RSU del resto del país. Una buena noticia socio ambiental,
es que finalmente comenzaron las obras de tratamiento de la
cuenca inferior del Salado bonaerense que permitirá aliviar
zonas inundadas, nos queda la duda de que pasará cuando
cambie el ciclo de lluvias, esperamos se hallan tenido en
cuenta las recomendaciones de Ameguino del año 1894. Pero
aquí también, como en Rosario, Córdoba
y Santiago del Estero se producen “enormes y
dudosas” mortandades de peces, se las atribuye a las
fumigaciones aéreas y al lavado de agroquímicos en los
campos que produjeron las lluvias veraniegas. Los más
optimistas aseguran que fueron producidas por los intensos
calores veraniegos. Las consultas que efectuamos a la
Autoridad del Agua y la SubSecretaria Ambiental de Buenos
Aires, no tuvieron respuesta. Mientras en nuestro país, la
seguridad todavía no esta garantizada pese a los esfuerzos
y los cambios empeñados, en el resto del mundo la situación
es alarmante, hemos ingresado en un nuevo periodo de
multiplicidad de conflictos que abarcan todos los
continentes, con una imperdonable sangría de vidas humanas,
a veces el aniquilamiento de comunidades enteras y hasta de
la propia naturaleza. Rusia, (cosas vedere Sancho) se suma a
USA en el boicot al convenio de Kioto, la guerra
israelita/palestina sigue su curso “normal” sin que la ONU pueda obtener ningún
resultado. En USA, Bush sostiene que la libertad es un
atributo que sólo pueden obtener aquellos que obedezcan sus
sabios concejos mientras siente la necesidad de marcar las
normas que deben regir al mundo, ya que se ha convertido en
su presidente sin que nadie lo halla pedido. Es más, si
recordamos los “problemas de cómputos” resueltos
judicialmente y no contando los votos, podríamos decir que
casi, ni lo votaron los estadounidenses. Se produjo
la invasión a Irak con argumentos que a la luz de los
acontecimientos son insostenibles y para colmo de males, el
“agradecimiento” del pueblo iraki no aparece. ¿Le
sucederá a USA lo mismo que a Inglaterra cuando por las
mismas causas (el petróleo) invadió provincias turcas para
liberarlas del “tirano”
otomano?.
La
historia suele repetirse.
Decíamos
al principio, en Argentina soplan nuevos vientos, vientos
del sur que comulgan con otros vientos sureños y atendiendo
a que “algunos” de nuestros problemas vienen del norte,
parece ser una buena noticia.
Soplemos
todos para el mismo lado.
El Director <>
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