Un
de las posibles causas de la invasión a Iraq, ¿o un
anticipo del ALCA?
La
multinacionales del agua ajena
Una
fórmula para el desastre
Por Vandana Shiva*
La política de la compañía estadounidense
Bechtel, de impulsar la privatización del agua ha
desestabilizado a comunidades locales en varias partes del
mundo. Ahora, aparece en el Iraq de posguerra.. En el árido
Medio Oriente, con una ya candente disputa internacional
sobre el agua, el intento de una multinacional de
controlar este recurso vital puede agravar la situación
Los
ejecutivos de Bechtel codician el mercado de Iraq desde
hace 20 años.
En 1983 Donald Rumsfeld, entonces enviado especial
para el Oriente Medio de la administración Reagan, se
reunió en Bagdad con Sadam Hussein para discutir un
proyecto para la construcción de un gigantesco oleoducto.
Hussein, quien tenía la costumbre de preferir a las compañías
francesas, alemanas y rusas, rechazó la propuesta. Ahora,
desde su cargo de Secretario de Defensa de Estados Unidos,
Rumsfeld ha supervisado la guerra para remover el obstáculo
que representaba Hussein y despejar el camino para el
ingreso de Bechtel a Iraq. La presencia en Iraq de
Bechtel, una compañía estadounidense que tiene una larga
historia en relación a los conflictos sobre el agua, es
una fórmula para el desastre. Su contrato por 680
millones de dólares para la reconstrucción de Iraq,
incluye, pero no está limitado, a "los sistemas
municipales de agua y alcantarillado, las principales
infraestructuras de irrigación y el dragado, reparación
y mejoramiento del puerto marítimo de Umn Qasr."
La política de Bechtel de impulsar la privatización
del agua ha desestabilizado a comunidades locales en otras
partes del mundo. En el árido Medio Oriente, con una ya
candente disputa internacional sobre el agua, el intento
de una multinacional de controlar este recurso vital puede
agravar la situación.
Los
ríos Tigris y Eufrates son una tabla de salvación en Medio
Oriente.
La planicie aluvial entre
estos dos ríos fue la cuna de civilizaciones milenarias
incluyendo la Asiría, la Babilónica y la Sumeria. Hoy en día,
estos ríos representan un recurso primordial para la gente
de la región, a la vez que un grave motivo de conflicto. La
construcción en gran escala de represas por parte de Turquía
ha causado la reacción de los estados ribereños de Siria e
Iraq. Con más de la mitad del caudal de ambos ríos
generada en su territorio, Turquía se ha convertido, a través
de sus represas, en el gran regulador de sus aguas. A Siria
e Iraq les preocupa que las necesidades turcas de riego y
generación de electricidad determinen cuánta agua puede
llegar a sus territorios.
El antecedente más conocido sobre la codicia de
Bechtel es el de Cochabamba, una región de Bolivia donde el
agua es escasa. En 1999, el Banco Mundial recomendó la
privatización de SEMAPA, la empresa municipal de agua, por
medio de una concesión a Aguas Internacionales, subsidiaria
de Bechtel. En octubre del mismo año, una Ley sobre Agua
Potable y Saneamiento fue aprobada, dando por terminados los
subsidios gubernamentales y abriendo paso a la privatización.
En una ciudad donde el salario mínimo mensual no
alcanza a 100 dólares, el costo promedio familiar del
consumo hídrico llegaba a 20 dólares, equivalente al costo
de alimentar a una familia de cinco personas durante dos
semanas. En
enero de 2000 se formó una alianza ciudadana, la
Coordinadora de Defensa del Agua y de la Vida, que paralizó
la ciudad durante cuatro días a través de la movilización
popular. El
gobierno prometió bajar el precio del agua, pero nunca lo
hizo. En respuesta, la Coordinadora organizó una marcha pacífica
pidiendo la revocación de la nueva ley y de la privatización,
la terminación del contrato con Bechtel y la participación
ciudadana en la preparación de una ley sobre el agua. Las
demandas de los manifestantes fueron reprimidas
violentamente, hubo muertos, detenciones y censura de
prensa, pero continuaron. Finalmente, el 10 de abril, el
pueblo ganó y Bechtel se fue de Bolivia. El gobierno fue
obligado a revocar la legislación sobre la privatización hídrica
y la SEMAPA fue cedida a los trabajadores y a la población,
junto con sus deudas. En Cochabamba, la sociedad ha asumido
el reto de establecer una democracia del agua, pero Bechtel
está demandando una indemnización al gobierno de Bolivia.
A juzgar por su comportamiento en Bolivia y en otros
tantos países, Bechtel podría tratar de controlar los
recursos hídricos de Iraq, no sólo las obras de
reconstrucción. <>
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¿Será
esta una muestra de la libertad de comercio que
impulsa el ALCA?
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Fuente
-EcoPortal.net
*
La autora es escritora y activista en favor de la defensa
del medio ambiente.
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