LA
PRIMERA INUNDACIÓN....
Cualquier
semejanza con la
reciente tragedia
santafecina, es pura
coincidencia.
Ing
Luis Antonio
Blotta *
La
fundación de ciudades
en América seguía
directivas precisas,
fijadas por las Leyes
de Indias: simplemente
prohibían edificar en
terrenos inundables.
Estas normas se
cumplieron
estrictamente durante
la 2ª fundación de
Buenos Aires, por Juan
de Garay, 1580. No
habría ocurrido lo
mismo con la primera,
a cargo de Pedro de
Mendoza, en 1536. El
habría inaugurado la
práctica de construir
sin tener en cuenta
los limitantes del
medio. La primitiva
Buenos Aires se fundó
junto al Riachuelo, en
un lugar que durante
mucho tiempo estuvo
sujeto a inundarse.
Para Paul Groussac, el
lugar elegido por
Mendoza era la costa
misma del Riachuelo,
junto a la Vuelta de
Rocha. Y Juan José de
Nagera le contesta con
un detallado estudio
geológico en el que
demuestra lo absurdo
que hubiera sido
construir una ciudad
en un lugar inundable,
en un enfoque que
necesita salvar a toda
costa la racionalidad
del primer fundador,
como si no fuera
posible imaginar un
error urbanístico en
ese personaje histórico.
Este autor elige la
parte superior del
Parque Lezama.
"En esta parte de
la meseta, dice, el
suelo ofrecía grandes
ventajas para
vivaquear y construir
una ciudad. ¡Nada de
lagunas, lagunajos y
pantanos, como en el
bajo del
Riachuelo!" Con
el mismo criterio, en
la historia oficial de
la ciudad se señala
que: "En las
proximidades de la
Vuelta de Rocha las
inundaciones eran casi
continuas. Además,
los vientos que
soplaban con gran
fuerza sobre esa zona
especialmente las
llamadas sudestadas,
la cubrían totalmente
de agua durante
semanas enteras, con
lo cual se descartan
todas las
posibilidades de que
don Pedro de Mendoza
haya fundado una
población en esos bañados
o en los extensos
pantanos".
(El
Ambiente en la
Sociedad Colonial;
A.
E.
Brailovsky;
ProCiencia /
CONICET)
Pero
la duda continua ...
En
realidad, los
argumentos apuntan a
decir que ninguna
persona sensata fundaría
una ciudad en lo que
hoy es la Boca, pero
no se ofrecen pruebas
sustanciales de que
haya sido así. Más
bien tenemos indicios
de lo contrario, tanto
en lo que hace a la
localización de la
ciudad como a la
sensatez de Pedro de
Mendoza. Sabemos de
por lo menos una
inundación importante
ocurrida durante la
gestión de Mendoza,
que afecto el área
edificada. En la
primavera de 1536 se
destruyo completamente
una iglesia recién
construida, ya que
"se la llevo la
corriente del río",
según afirman los
mismos autores que
descartan que Mendoza
haya fundado la ciudad
en los bañados del
Riachuelo. Esto
equivale a decir que
esa iglesia fue
edificada en la parte
baja del Río de la
Plata, quizás por
haberse creído que ya
no era una barranca
activa, y por no haber
reconocido la vegetación
característica de las
áreas anegables. Es
decir, pensaron que el
río no llegaría
hasta el borde de la
misma, como
efectivamente
sucedía en esa
época. El hecho
anterior es uno más
entre muchos de los
que demuestran la
impericia de Mendoza,
la misma que lo llevo
a dejar morir de
hambre a los
integrantes de la
expedición mejor
equipada que llegara a
estas tierras. De toda
esta historia nos
interesa destacar la
mirada de nuestros
contemporáneos, que
no pueden creer que
Mendoza haya fundado
la ciudad en un lugar
inundable y descartan
por completo esa hipótesis.
Al mismo tiempo, con
honestidad intelectual
ofrecen una prueba
contundente en
contrario, al decir
que la primera iglesia
quedó completamente
destruida por la
creciente. ¿Acaso la
inundación hubiera
podido afectarla si
Mendoza la hubiera
construido en el alto?
¿En cuantas
circunstancias
estaremos nosotros
haciendo lo
mismo, es decir,
dejando de ver los fenómenos
naturales que tenemos
delante de los ojos?.