Epuyen,
Chubut - La
explotación de una
mina de oro, a escasos
kilómetros de Esquel,
por parte de la
corporación Meridian
Gold, es simplemente
la punta de un témpano
que amenaza con
transformar a la
cordillera
andino-patagónica en
uno de los distritos
mineros más activos
del mundo, con el
tremendo impacto
socio-ambiental que
esto significaría. El
notable rechazo
popular que se está
produciendo en toda
las Comarcas Andinas,
amplia el debate a límites
insospechados y la
decisión final que se
tome, se convertirá
en una bisagra para el
futuro de esta
eco-región.
Todo
o nada.
Sin
lugar a dudas la
situación que se ha
planteado en la
localidad de Esquel y
que va a desparramarse
por todo el cordón
cordillerano de la
Patagonia, amenaza en
convertirse en la
"madre de los
debates
ambientales" a
medida que la población
se vaya enterando de
la envergadura de las
explotaciones mineras
que se proyectan en la
región. Jamás antes
se había planteado
con tanta crudeza la
disyuntiva entre dos
sistemas de vida y de
desarrollo, que
responden a patrones
diametralmente
opuestos: Conservación
a perpetuidad vs.
depredación a corto
plazo. Un clásico que
desnuda en toda su
crudeza la brecha que
se va ensanchando día
a día entre quienes
deciden y quienes
tienen que sufrir las
consecuencias de esas
decisiones.
Resoluciones tomadas
en un escritorio a
miles de Kms de
distancia, que digitan
los destinos de
grandes espacios
habitados de nuestro
país, sin consultar a
quienes poblamos estos
valles, estas laderas,
estos bosques y estos
paisajes de ensueño.
Estamos hablando de
una cadena de
explotaciones a cielo
abierto que pretenden
llevar adelante varias
corporaciones
extranjeras con la
intención de
canalizar todas las
riquezas de nuestro
subsuelo hacia el
Hemisferio Norte,
ignorando la opinión
de los pobladores
argentinos que estamos
condenados de antemano
a conformarnos con
unas migajas económicas
y enfrentar un
desastre ambiental sin
precedentes...En
definitiva, lo que se
plantea con esta
especie de imposición
transnacional, sería
revertir drásticamente
el futuro deseado por
la gran mayoría de
los habitantes
cordilleranos que
elegimos un estilo de
vida y desarrollo
local, relacionado íntimamente
con la preservación
de uno de los últimos
espacios verdes del
planeta... Con el
objetivo de
transformar "La
Región de los
Lagos" en un
gigantesco distrito
minero... Amenazando
de esta manera con
destruir estos frágiles
ecosistemas a cambio
de un puñado de
puestos de trabajo y
unos espejitos de
colores que
seguramente caerán en
los bolsillos de
algunos privilegiados.
Preparando
el terreno para la
invasión
Esta
sigilosa "invasión"
de alto impacto
ambiental, ha estado
preparándose desde
hace muchos años y
tiene como principal
responsable a la
figura del
ex-presidente Menem,
con la complicidad de
todos los senadores y
diputados que acataron
las sugerencias
planteadas por las
corporaciones y
modificaron, según el
libreto que les
impusieron, el código
de minería: Desde
fijar las regalías
auríferas en un 2%
del valor del mineral "a
boca de mina !!!”
Hasta llegar al
bochornoso acuerdo
minero
argentino-chileno que
no contempla la
intangibilidad de los
Parques Nacionales y
sus "zonas de
amortiguación",
ni las Áreas
Naturales Protegidas
Provinciales y
Municipales. A partir
de ese momento la
Patagonia ha sido
minuciosamente
explorada desde el
cielo, y cateada en el
terreno por centenares
de geólogos de todas
las nacionalidades.
Exploraciones que
derivaron en un mapa
de concesiones mineras
totalmente
surrealista, que nadie
vio, excepto unos
pocos funcionarios,
las direcciones de
minería de las
provincias afectadas y
algún que otro
aburrido lector de los
edictos aparecidos en
los Boletines
Oficiales... Todo este
proceso, que llevó años
de minuciosa preparación
y gestación, incluyó
por supuesto un capítulo
especial en donde las
empresas se acercaron
a los funcionarios de
los gobiernos
provinciales y fueron
tejiendo otras
alianzas que
permitieron la
aprobación de leyes
adicionales para
aumentar los
beneficios de las
corporaciones hasta límites
insospechados, como la
que aprobaron los
legisladores
provinciales del
Chubut cuando
decidieron eximirlos
del pago de impuestos.
Como puntualizamos
estos pasos fueron
dados con mucho
hermetismo y a
espaldas de la población...
A sabiendas que de
haber sido actos públicos
y de debate masivo,
jamás habrían tenido
la aprobación de la
gente afincada en
estas regiones
privilegiadas, que
proyectamos un futuro
ajeno a la devastación
de los cerros, la
polución de ríos y
lagos, la deforestación
de amplias áreas de
bosques, y la
enajenación de los
bienes naturales que
debemos
custodiar...Una decisión
sin retorno. Cuesta
creerlo, y para
quienes vivimos en
estos parajes,
reconocidos
mundialmente como
lugares con un próspero
futuro basado en el
eco-turismo y el
comercio bioregional,
esta repentina y
violenta imposición
de un estilo de
desarrollo industrial
pesado nos produce un
rechazo visceral, y a
la vez sentimos que
nos han colocado a
todos en un punto de
inflexión:
No
hay posibilidad de
medias tintas ni de
puntos intermedios...
Las
decisiones que se
tomen en el futuro
inmediato van a ser
sin lugar a dudas, una
bisagra en la historia
de la Patagonia...El
desarrollo planteado
por la minería a
cielo abierto
significa lisa y
llanamente la
transformación y
devastación de una
gran cantidad de
cerros y valles, el
riesgosísimo
transporte por mar y
tierra y la posterior
utilización, de miles
de toneladas de
cianuro por día, la
exposición y liberación
de metales pesados a
la atmósfera, la tala
rasa y la contaminación
de grandes porciones
de bosques nativos, la
polución y el
agotamiento de muchos
arroyos, ríos y
lagos, en suma, la
incalculable pérdida
de calidad de vida y
de biodiversidad...
Situación que va a
sumarse al enorme
problema social, de
inmigración, de
hacinamiento y de
inseguridad planteado
en localidades que se
verán desbordadas por
esa situación. No
hace falta ser
videntes para
imaginarse el panorama
socio-ambiental
desolador que esto
provocaría. Alcanza
con leer los
antecedente de la
explotación minera en
cualquier lugar del
mundo para comprender
el altísimo riesgo al
que nos veríamos
expuestos y
sinceramente muchos de
nosotros creemos que
en los términos como
está planteada, ésta
sería la peor decisión
que se podría
tomar... Sobretodo
poniendo en la balanza
cuales serían los
beneficios que recibiríamos
a cambio de tamaño
saqueo y destrucción.
Nadie puede ser ajeno
a este debate
fundamental para el
futuro de la
Patagonia. Y si bien
es cierto que la mayor
parte de la
resistencia se
desarrollará en la
cordillera. La
Asamblea de Vecinos de
Esquel ha gestando la
mayor movilización cívica
de la que se tenga
memoria en la zona:
Las 5 manifestaciones
multitudinarias que se
repitieron desde
Noviembre pasado
convocaron a muchos
miles de personas en
un acto sin
precedentes en la
cordillera y el 23 de
Marzo la ciudadanía
se expidió en un
plebiscito a todas
luces histórico, nos
parece fundamental que
todos los argentinos
nos acompañen, porque
de lo que se está
hablando es de un
modelo de país y de
cultura que nos
involucra a todos
desde la Quiaca hasta
Tierra del Fuego