Jerarquizar la
Responsabilidad
con Autoridad
La
protección y el
uso sustentable
de los recursos
naturales,
juntamente con
la erradicación
de la pobreza y
la modificación
de modalidades
impropias de
producción y
consumo,
constituyen uno
de los
requisitos
esenciales del
desarrollo
sustentable que
nuestro país
deberá abordar
en la nueva
etapa que
comienza.
En
ese marco,
resulta esencial
dar respuesta a
temas críticos
tales como la
problemática
del agua, la
energía, la
protección de
la
biodiversidad,
el ordenamiento
ambiental, la
conservación y
el uso adecuado
de todos
nuestros
recursos
naturales, que
tanto
contribuyen a la
calidad de vida
de todos los
argentinos.
Esto, de alguna
manera, implica
la necesidad de
poner en su
verdadera
dimensión los
principios
consagrados por
nuestra
Constitución,
que consagra el
derecho de toda
persona a un
ambiente sano y
equilibrado, con
el deber
correlativo de
preservarlo, en
aras de un
desarrollo que
satisfaga las
necesidades de
las presentes
generaciones sin
comprometer las
de las
generaciones
futuras, y por
supuesto, por
las
recomendaciones
y obligaciones
provenientes de
las conferencias
de las Naciones
Unidas sobre
Ambiente Humano,
Estocolmo, 1972
y sobre Medio
Ambiente y
Desarrollo, Río
1992, así como
en la última
Cumbre sobre
Desarrollo
Sostenible,
Johannesburgo
2002. La grave
crisis social,
política y económica
que afecta a la
Argentina
plantea la
obligación de
encontrar nuevas
respuestas para
requerimientos
acuciantes,
revalorizando la
deteriorada noción
de lo ambiental
que ha venido
sufriendo una
constante y
sistemática
postergación en
los últimos años.
Prueba de ello
es la intensa
fragmentación
que han
experimentado
las
responsabilidades
ambientales en
las diversas
reparticiones de
los últimos
gobiernos, lo
que ha implicado
una indudable pérdida
de jerarquía
institucional.
Así, si bien en
algún momento
se alcanzó el
rango de
Secretaría de
Estado,
dependiente de
un modo directo
de la
Presidencia de
la Nación, la
responsabilidad
del tema terminó
recayendo,
primero, en una
secretaría
dependiente del
Ministerio de
Desarrollo
Social. Esta
desjerarquización
estuvo acompañada
por la pérdida
de una serie de
competencias y
dejó al titular
de esa
dependencia
fuera de las
reuniones de
gabinete y sin
autonomía
presupuestaria
para cumplir con
su esencial
tarea de
implementar el
desarrollo
sustentable y
conservar los
recursos
naturales,
renovables y no
renovables. El
país
experimenta hoy
la necesidad de
insertarse en un
mundo en el cual
los aspectos
ambientales
constituyen un
aspecto medular
para promover un
adecuado
desarrollo. Por
eso corresponde
llamar la atención
sobre la
desacertada
decisión de
haber colocado a
la autoridad
ambiental, en la
reciente
modificación de
la Ley de
ministerios-
bajo la
jurisdicción
del Ministerio
de Salud. De esa
área dependen,
ahora, los
funcionarios
encargados de
asistir al
presidente de la
Nación y al
jefe de Gabinete
de Ministros en
todo lo
inherente al
medio ambiente,
a la preservación
y protección de
los recursos
naturales y al
desarrollo
sustentable. Lo mismo ocurre con
la Administración
de Parques
Nacionales
(APN),
actualmente bajo
la órbita de la
Secretaría de
Turismo, Sergio.
Saragoza
(presidente) un
licenciado en
pedagogía
especializado en
turismo, que se
desempeñó como
ex jefe de
gabinete de la
Secretaría de
Turismo durante
la gestión de
Daniel Scioli, y
Oscar Iriani
(vice)
anunciaron que
impulsarán una
política,
“con eje en el
desarrollo del
potencial turístico”.
Pero omitieron
anunciar cual
será su política
respecto de las
necesidades y
funciones que le
son propias a
los Parques
Nacionales y
para lo que
fueron creados.
Respecto a las
críticas
formuladas por
distintas
organizaciones
(a las que nos
sumamos) que
reclamaban la
vuelta del
organismo a la
Secretaría de
Medio Ambiente.
Iriani,
contador y ex
asesor de la
Secretaría de
Turismo ,
sostuvo "Decir
que el enfoque
turístico
dentro de los
parques viene a
atentar contra
la conservación
es un insulto a
la inteligencia
de quienes
conforman la
entidad: lo que
queremos es
mejorar la
calidad del
turismo dentro
de los
parques",
Lamentamos que
no compartir
esta
desafortunada
decisión sea
considerada por
el contador
Iriani como una
desconsideración
para con su
inteligencia,
pero la
calificación es
de su exclusiva
responsabilidad.
¿Deberemos
tener presente
el axioma que
asegura, que los
economistas
saben el precio
de todo y el
valor de nada?
La
forma en que se
organiza una
administración
para abordar
esas cuestiones
y la manera en
que se integra
el tema en el
proceso de toma
de decisiones públicas
refleja el nivel
de atención y
prioridad que
cada gestión
les otorga. Es
por eso que,
reconociendo la
probada
idoneidad de
quienes conducen
el Ministerio de
Salud, dentro de
sus
competencias,
corresponde
lamentar el
criterio que ha
prevalecido
respecto del
lugar que ocupará
en la estructura
orgánica del
Estado el
cuidado de los
asuntos
atinentes a la
preservación
ambiental. La
agenda futura
contiene
cuestiones
vinculadas con
la conservación,
recuperación,
protección y
buen uso de los
recursos
naturales; el
ordenamiento
ambiental del
territorio, la
gestión de los
recursos hídricos;
los
inconvenientes
que se plantean
a raíz de la
presencia de
infraestructuras
y la
consiguiente
evaluación de
impacto en el
medio; la
definición de
políticas
vinculadas con
la información
y la cooperación
internacional,
la conservación
de la
biodiversidad,
la relación con
las
organizaciones
vinculadas a los
temas
ambientales y la
aplicación de
los tratados
internacionales.
Dada la grave
crisis que
enfrenta nuestro
país y la
relevancia de
las
responsabilidades
que impone la
conducción del
futuro ambiental
de la Argentina,
se requiere de
estructuras de
gobierno aptas,
que permitan
articular un
adecuado
crecimiento económico
con desarrollo
social, de
acuerdo con el
objetivo
previsto en
nuestra
Constitución
Nacional. Dentro
de no mucho
tiempo se llevará
a efecto en el
país una cumbre
intersectorial
sobre Ambiente y
Desarrollo
Sustentable, con
la finalidad de
generar acuerdos
básicos y líneas
de acción
prioritarias en
la materia y de
identificar
prioridades que
vayan abordando
aspectos críticos
de la política
y la gestión
ambiental en la
República
Argentina. Sería
deseable que los
nuevos
representantes
del sector público
no sólo
participen
activamente del
encuentro sino
que reflexionen
sobre la promoción
de un cambio
esencial para la
Argentina, que
permita contar
con una
autoridad
jerarquizada en
el sector, que
tenga
participación
en las reuniones
del gabinete
nacional y
cuente con la
autonomía
presupuestaria y
los recursos
necesarios para
poder cumplir su
misión de una
manera efectiva
y eficiente.
INICIATIVA
RADIAL * Osvaldo
Nicolás
Pimpignano