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Centro Vasco Denak Bat

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La colectividad vasca en Temperley es numerosa. El Centro Vasco Denak Bat es una expresión de esta importancia, que alcanza el nivel zonal, abarcando distritos vecinos. Su nombre significa Todos Unidos, y sus primeras autoridades fueron Juan José Agote (presidente) y Vicente Lizarralde (secretario). Luis Etchart se cuenta entre los presidentes de la institución.

Por motivos políticos, los vascos provienen desde Francia y desde España.

Uno de los más conocidos personajes, vecinos de la ciudad, fue Juan Pereuilh, vasco francés, originario de Navarré du Pau, en los Bajos Pirineos. Fue el primer jefe de estación en Temperley desde su inauguración, en 1871, hasta 1877. También, desde 1876 fue el encargado de la estafeta que funcionaba en la estación. Fue responsable de la inmigración de otros vascos franceses, ya que de vuelta en Francia, se casó con Catalina Sarrat, y convenció a varios conciudadanos, también de Pau, a venir a Temperley. Así, regresó y se dedicó a la construcción junto a ellos. Construyó en 1884 el hotel que se sitúa en Meeks y Avellaneda, hoy convertido en comercio e instituto de apoyo escolar. Seguidamente vendió materiales para la construcción y tuvo un aserradero.

Los primeros vascos provenientes de Euskadi eran pastores de ovejas, sin embargo, entre su descendencia hoy se cuentan varios de los profesionales y hombres de ciencia más prestigiosos de la ciudad.

En 1913 Demetrio Hormazábal abre la Fonda de los Vascos, en Avellaneda y Meeks. Para 1918 la sociedad toma el nombre de Demetrio y Ramón, y en 1923 pertenecía a Hormazábal y Ayesta. Finalmente, Alberto Ayesta, quedó al frente de la misma, habiendo ingresado a la firma en 1932. Todos los vascos lecheros tenían apodos de acuerdo a sus características. A los hermanos Otaegui se los llamaba Tormenta, Martín Fierro y Acero. A Ondarzú, Hormiguita, mientras que a otros se les decía Barriguera, Roña, Pejerrey.

Esos eran los tiempos en que estos vascos colocaban sus carritos lecheros alineados sobre la calle a esperar el tren que venía de Gándara y otros tambos. Mientras aguardaban la llegada del tren, jugaban al mús en la fonda, o pulseaban, o tomaban una copa. Eran alegres. Cuando sonaba el silbato de "su" tren tomaban sus puestos. En los carritos podían verse los trabajos de los fileteadores con motivos de escarapelas, banderas argentinas, o imágenes de la Virgen de Lujan o Gardel. Refiere también De Paula las frases que identificaban a los carritos, y a sus conductores. Así, podía leerse: "Para tí, mi madre", "Sólo tus ojos me miran", "El sueño del pibe", "Mirame si me querés", "El asturiano", "El montañés", "El boquense", "El chiche de la Mosca", "Las vaquitas de Lomas", "El Sol de Mayo", "Mirame de arriba para abajo", "Lo gané con mi trabajo", "Aprendiendo a vivir se va la vida", "Cada día una ilusión", etc. Las nuevas reglamentaciones sobre el embotellado de la leche, hicieron que la actividad comenzara a declinar desde 1950.

Otros representantes de la colectividad fueron el Dr Carlos Carrique (vivía en Lavalle al 400, miembro de la Academia de Ciencias Exactas), Rodolfo Erausquin (vivía en Lavalle y España, odontólogo), Francisco Uranga Imaz (vivía en la calle Suárez, ex director de la Meternidad Sardá), Francisco Muñoz Azpiri (periodista y escritor), José Luis Muñoz Azpiri (historiador y jefe del Archivo General del Ministerio de Relaciones Exteriores), Raúl Barquin (vivía en la calle Lavalle, pediatra), Juan M. Basco (vivía en Moreno 89, médico y político).

Firmo Arregui era bioquímico y además tuvo destacada actividad social, dirigiendo al Club Atlético Temperley desde 1962 a 1965. Fue también presidente en el Rotary Club de Temperley en 1964/65 y 1986/87, año en que falleció. Representó al Club Temperley en la Asociación del Futbol Argentino y presidió el Consejo Directivo de los Clubes de Primera B.

Alfredo M. Beranger será para muchos el más conocido de este listado de personalidades de origen vasco. Fue presidente del Club Atlético Temperley entre 1919 y 1923, y bajo su presidencia se adquirieron los terrenos del actual estadio que lleva su nombre. Por desgracia, fue asesinado en un hecho relacionado con dichos terrenos.

Conocidas familias temperlinas recuerdan en su apellido su origen: Betular, Mozotegui, Errecaborde, Landerretche, Basterreich, Erramouspe, Muñoa, etc.

A principios del siglo XX, la colectividad vasca, junto con los padres franciscanos, deciden fundar un colegio para la formación de su gente. Así nace el Colegio Euskal-Echea en Llavallol. Hoy, el colegio tiene una importancia zonal destacada. Todos los años se realiza allí la fiesta vasca, donde reviven las costumbres, la lengua, la historia y el folklore tanto de Euskadi como de Argentina, en un homenaje a la hermandad de los pueblos.

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