Religión

Capilla San Cayetano

Álzaga y Florencio Varela

Conforma, junto con Nuestra Señora de Fátima, uno de los centros espirituales de Villa La Perla.

Su historia es una sucesión de voluntades y esfuerzos unidos que lograron construir este santuario al Patrono del Trabajo. Todo comenzó con la devoción de un vecino, José Lombardi. Él tenía en su casa una estatua del santo. Al mirarla, parecía reclamarle un lugar para ser venerada públicamente. Así, habló primero con el padre Germán para llevar la imagen en procesión a Corpus Christi, pero por falta de lugar no pudo quedar allí. Él acostumbraba jugar a las bochas en un terreno en esta esquina, entonces un baldío. Y tuvo una idea. Junto con Erika Sheffer, Anico Maggiar y otros amigos, decidieron levantar una ermita allí y colocar la efigie de San Cayetano. El 7 de diciembre de 1985 fue entronizada la imagen del santo. Cada vez acudía más gente a rezar, creándose la necesidad de construir un oratorio o parroquia, donde protegerse de las inclemencias del tiempo. Hacia 1990 se colocaron los cimientos y, a los primeros voluntarios en la obra, se sumaron rápidamente otros, movidos por la devoción. Acompañando este fenómeno, todos los días 7 se reunían miles de personas. Donaciones desinteresadas aceleraron la construcción del templo y del edificio anexo. En la actualidad, en este último, funciona el Grupo de Alcohólicos Anónimos "Logros de Paz", con reuniones gratuitas de ayuda.

Hoy, siguen sucediéndose las manifestaciones religiosas de vecinos y no vecinos que cada día 7 llegan a orar, a pedir, a agradecer. El culto a San Cayetano fue introducido en el país por Sor María Antonia de la Paz y Figueroa, quien lo trajo desde su Santiago del Estero natal hasta la Santa Casa de Ejercicios Espirituales, que fundara en Buenos Aires en 1795. Desde entonces este santo es objeto de una gran devoción por parte de nuestro pueblo. Gaetano (Cayetano) de Tiena había nacido en Vicenza, cerca de Venecia, Italia, hacia 1480. Luego de trabajar varios años en el Vaticano, vio que aquel ambiente no se ajustaba a las Sagradas Escrituras. Fue ordenado sacerdote y entre sus primeras obras donó toda su herencia a los pobres (era hijo de un conde), visitó tugurios, barrió en hospitales y cuidó a los incurables. Trabajó activamente en la reforma de la Iglesia, junto a Antonio Zaccaria, Francesco Caracciolo, y otros. Decidió fundar una orden donde los sacerdotes llevaran una vida austera y ejemplar, cosa que consiguió con el apoyo de Giovanni Pietro Carafa (el futuro Paulo IV). Así se constituyó la Orden de los Teatinos. Gaetano murió en Napoli, el 7 de agosto de 1547.

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