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EXITOSO CICLO
Se realizó un nuevo Temperley Celtic Festival
(Cobertura periodística del Diario La Unión de Lomas de Zamora)
Afianzado como el principal espectáculo de su tipo en zona Sur, el Temperley Celtic Festival 2004 demostró ser la mejor alternativa para aquellos que gustan del género musical celta. Sabido es que Argentina posee una gran cantidad de seguidores de este estilo musical, que comenzó a mediados de los '80 en nuestro país.
Para la ocasión, el organizador Rolando Ríos preparó 8 grupos que fueron sucediéndose desde las 18.20 hs. y por más de 4 horas de espectáculo sólo interrumpido por breves intervalos durante los cuales los espectadores pudieron degustar exquisiteces artesanales y visitar los stands de arte celta, que decoraron la entrada del Teatro Nueva Roma, en la calle Vicente López de Temperley.
Abrió el evento el grupo Achaiva da Ponte con todo el folk de Galicia y Bretaña, provocando con su gracia criolla una inmediata comunicación con el público. Le siguió el artista Eliseo Mauas Pinto, uno de los "históricos" del celtismo argentino. El tercer lugar fue para la música celta medieval, con el grupo Tocando el Aire, cuyas melodías transportaron sin escalas a una época de castillos, duendes, hadas y bosques encantados.
Vastos antecedentes fundamentan la existencia de un festival de esta naturaleza en Temperley. Así lo explicó Ríos al abrir la segunda parte, citando a los escoceses de la Colonia Santa Catalina, a los numerosos irlandeses, y a los gallegos de la Puebla de Brollón (importante institución de la ciudad). A la vez, anunció un importante emprendimiento de la Casa de Cultura local, que contará desde el año que viene con la Temperley Escuela de Música, dirigida por experimentados profesores, uno de los cuales, Roy Elder, interpretó melodías tradicionales escocesas en saxo.
Toda la danza irlandesa dijo presente cuando Irish Feet irrumpió en el escenario. Ya en la última parte, la más vibrante, Os Druidas presentó su repertorio de música celta tradicional y moderna.
Una de las agrupaciones más representativas fue la responsable de finalizar la parte argentina. Así, Kells, demostró porqué son número uno en el género, haciendo vibrar al público con su calidad interpretativa, la melodía de las voces y la energía de cada tema.

Sobre el final llegó el plato fuerte. Como fue anunciado y antes de actuar en Buenos Aires, se presentó la banda La Montaña Gris, quienes llegaron al país para participar del Temperley Celtic Festival 2004, luego de actuar en numerosos escenarios de Colombia, Ecuador y Chile donde fueron la revelación en el Festival de Música Inmigrante de Valparaíso. Con un gran despliegue de vestuario, un pulido manejo del escenario y una puesta impecable, el grupo colombiano deslumbró al público.
El escenario mereció un comentario aparte. Obras de Patricio Lynch, artista temperlino, dieron vida y cambiaron completamente la fisonomía escénica del Nueva Roma.
El Temperley Celtic Festival demostró así estar a la altura de los grandes espectáculos que pueden presenciarse en Buenos Aires, sólo que está aquí nomás, al alcance de la mano.
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