Ya
no hay ningún impedimento de tipo legal para que la
municipalidad ordene el desmantelamiento de la
gigantesca antena de telefonía celular ubicada en
Sixto Fernández 460, de Lomas de Zamora.
Así lo manifestó a éste
medio la Dra. Ana María Ghio, la abogada lomense que
consiguió una resolución judicial favorable de la
Cámara Federal de La Plata, para que la comuna local
pueda ejercer sin condicionamientos el poder de
policía y proceder a desmantelar ese artefacto que la
empresa Nextel Communications Argentina S.A. instaló
a fines de 1998.
Desde aquel año, Hugo Bottero
y Stella Maris Acierno, propietarios del inmueble de
Sixto Fernández 456, venían poniendo el grito en el
cielo porque en el terreno lindante a su domicilio,
Nextel levantó una antena de 72 metros de altura.
Aduciendo que dicha antena les habría provocado
daños en su salud y en su vivienda, la familia
Bottero –con el patrocinio legal de la Dra. Ghio–
inició entonces una demanda por daños y perjuicios
contra la empresa en el Juzgado Federal Nº 3 de Lomas
de Zamora.
Mientras se tramitaba esa
denuncia judicial, unos 60 vecinos del barrio le
enviaron una carta a las autoridades municipales
pidiendo su intervención en el asunto, al tiempo que
colocaban un pasacalle frente a la antena, con texto
harto elocuente: "Primera antena de la
muerte".
Otro vecino, de apellido
Lerín, nos comentó que los días de tormentas
eléctricas se quemaban electrodomésticos en las
casas aledañas, y que los pájaros y palomas que
rozaban las intalaciones de la antena caían
incinerados al piso.
Las fotografías de palomas
muertas en la vereda par de Sixto Fernández al 400
fueron publicadas en noviembre de 2004 por Noticias de
Lomas, que viene siguiendo con especial atención el
caso de éstas controvertidas antenas.
En una reunión que
recientemente se realizó en el Palacio Municipal, la
Dra. Ghio entregó fotocopias de la resolución
judicial a la oficina Legal y Técnica, y le solicitó
a los funcionarios de la Secretaría de Gobierno que
dispongan la "clausura efectiva" de la
antena, debido a que "las cuatro clausuras
anteriores habían sido violadas".
A todo ésto, Noticias de Lomas
pudo saber que el intendente Jorge Rossi ordenó
revisar el funcionamiento de 37 antenas de telefonía
celular que vienen operando en distintos sectores del
distrito. Las empresas involucradas son Personal,
Unifón, CTI y Nextel.
Entre las antenas de
telecomunicaciones más cuestionadas por los vecinos,
figuran las de Acevedo 44, Sixto Fernández 460 y
Loria 449, de Lomas de Zamora; La Calandria 3246, del
barrio San José, Temperley, y Avda. Antártida
Argentina 1910, situada en el predio del Colegio
Euskal Echea de Llavallol.
Voceros de la Secretaría de
Gobierno indicaron que a los propietarios de las 37
antenas se les labró actas por haber incurrido
"en infracción a lo dispuesto en la Ordenanza
9783". Por ese motivo, las empresas deberán
presentar "mediciones de campo hechas y
certificadas por un organismo técnico oficial, que
verificará los niveles de radiaciones no ionizantes
generadas".
"La antena que no esté en
regla, se va a desmantelar", aseguró el director
municipal Trimarchi, recordando el desenlace que tuvo
la pretensión de la empresa CTI de colocar una antena
en terrenos de la estación ferroviaria de Temperley.
En tanto los vecinos que le declararon la guerra a las
antenas, se muestran escépticos en cuanto a que las
empresas cumplan con los citados requisitos. Y temen,
obviamente, que las ondas electromagnéticas que
irradian las antenas les provoquen disturbios en la
salud.
Es importante consignar que la
Organización Mundial de la Salud (OMS), si bien
todavía no terminó los estudios como para asegurar
que las antenas de telefonía celular producen efectos
nocivos, ha recomendado su alejamiento de los
colegios, hospitales y geriátricos. Esto se deriva de
algunos estudios científicos que sugieren que los
niños y ancianos pueden ser los más afectados por
una exposición continuada.
En muchos países europeos,
como Italia, Suecia y Suiza, que llevan décadas
investigando este tema, han establecido normas que
obligan a situar las antenas a 200, e incluso 500
metros de lugares habitados.