Arriba 

Opinión

18 de Octubre de 2004
Antena, contaminación electromagnética y política

Por Luis Torres

Presidente del Cabildo Abierto del Municipio de Temperley

Durante la instalación de la antena. Fotografía: Osvaldo N. Pimpignano

Estructura de la 'torre de la muerte'. Fotografía: Osvaldo N. Pimpignano
La ampliación de instalaciones de antenas repetidoras de telefonía celular ha movilizado en los últimos días a los vecinos de Temperley Centro, que se oponen a su instalación argumentando razones de salubridad pública y estética urbana. No les faltan razones, en el municipio no han encontrado documentación que autorice la instalación y en realidad es de esperar que no la encuentren, dado que la Ordenanza vigente no permite este tipo de instalaciones a menos de 150 Mts de urbanizaciones y aquí no se cumple este requisito. 

En realidad como adelantara La Unión, la recomendación de la OMS, es que estas instalaciones deben disponer de una zona de protección de 300 Mts. Claro que esto no puede tomarse como determinante, ya que en Lomas de Zamora hay instaladas y en funcionamiento otras antenas en violación a la norma municipal, que en algunos aspectos resulta permisiva. Pero los vecinos de Temperley Centro no piensan engrosar la estadística. Entrevistaron al Director Municipal de Empresas Concesionadas, Dr. Héctor Corrado. En mi carácter de Presidente del Cabildo Abierto del Municipio de Temperley, acompañe a los vecinos a quienes Corrado manifestó “apoyó la postura de los vecinos y me comprometo a realizar las gestiones para el desmantelamiento de la estructura”. Tambien lo invite a Corrado al programa que conduzco en AM 820, para que ampliara sus conceptos, pero el funcionario no concurrió, “a pesar que los estudios están frente al municipio”. Por su parte Corrado, en otras emisoras locales minimizó el problema y ya no parece estar muy seguro de apoyar a los vecinos. Mientras tanto continúan las Asambleas a las que se acercaron algunos Concejales, Diputados y hasta un Juez del Foro Penal. Un Concejal habló en la Asamblea del pasado sábado prometiendo impulsar una norma especifica, lo que fue muy mal recibido por los vecinos, ya que esta actitud del edil demostraba que ignoraba que la norma existe y que solo debiera cumplirse. Una vez más, los funcionarios lomenses no están a la altura de las circunstancias y los vecinos continuarán con las Asambleas y analizan nuevas medidas cívicas sin descartar las legales. Contemporáneamente organizan para esta semana, una Asamblea en el Colegio Belgrano, quien también tiene en sus cercanías una antena semejante, la que en opinión de algunos padres, es la responsable de algunas dolencias que sufren los alumnos.

Mientras tato, la contaminación medioambiental se ha convertido desde la segunda mitad del siglo XX en un problema a escala planetaria, que pone en grave peligro la supervivencia no sólo de múltiples especies animales y vegetales, sino incluso, que amenaza la del propio ser humano.

Entre lo que podemos considerar como una forma moderna de contaminación, esta la oferta de productos electrónicos de alta tecnología, que al tiempo que prestan algunos servicios de uso cotidiano, genera situaciones no deseadas que no contemplan la relación costo/beneficio social que producen tanto a quienes son usuarios, como tambien a quienes no lo son. Esto es así porque la oferta no informa sobre los daños individuales y colectivos que producen, como sucede con el tabaco, que tanto en sus publicidades como en los envases deben anunciar que son dañinos para la salud. De manera que a los contaminantes ya conocidos, se ha venido a sumar la contaminación electromagnética, como subproducto del uso abusivo y sin controles del desarrollo tecnológico masivo, basado en la electrónica y las comunicaciones. 
La contaminación electromagnética o electropolución es la contaminación producida por los campos eléctricos y magnéticos, tanto estáticos como variables, de intensidad no ionizante, que, para su estudio, se dividen en varias bandas, dependiendo de su frecuencia: ELF, producidos por la corriente eléctrica; de radiofrecuencia, producidos por las transmisiones de radio y televisión, y las microondas, utilizados fundamentalmente por algunos electrodomésticos, la TV y la telefonía móvil. 
Dada la proliferación incontrolada de fuentes de contaminación electromagnética a nuestro alrededor, muchos científicos han mostrado su interés por el tema, advirtiendo del creciente riesgo a que nos vemos sometidos, según apuntan en las investigaciones publicadas. 
Entre los efectos adversos que se mencionan merecen destacarse los siguientes: cefaleas, insomnio, alteraciones del comportamiento, depresión, ansiedad, leucemia infantil, cáncer, enfermedad de Alzheimer, alergias, abortos, malformaciones congénitas, etc. Debido a esta preocupación creciente por la electropolución surge el proyecto CEM (de campos electromagnéticos), auspiciado por la Organización Mundial de la Salud, mediante el cual se pretenden aunar esfuerzos con el objeto de lograr un mayor conocimiento sobre los efectos de la contaminación electromagnética.
El otro gran problema que debemos tener en cuenta es la contaminación visual, otro de los temas a tratar con más profundidad, ya que los análisis urbano-ambientales, nos demuestran que en los últimos años las ciudades han crecido sin una planificación adecuada y sobre todo sin la participación de la ciudadanía en la toma de decisiones. A quines no se consulta a la hora de desvalorizar sus propiedades con estas medidas.