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16 de Noviembre de 2002
Dobal: Mis historietas se publicaban de México para abajo...
Rolando Ríos
DIRECTOR DE TEMPERLEYWEB

Entrevista

 
Sábado por la mañana. Llego a la casa de Dobal. Aunque había tenido contactos telefónicos previos y tenía la idea de encontrarme con una persona de lo más sencilla y amigable, fue para mí una grata sorpresa sentarme en su living y charlar de la manera más simple, casi yendo detrás de palabras y frases que inundaban de anécdotas el espacio.  
Todo resultó interesante. Como el mismo Don Miguel, un vecino ilustre de la ciudad que ha sabido permanecer con su arte del dibujo humorístico a través de ya más de 56 años de publicación ininterrumpida.  
Me contó detalles de su vida, de su obra y de su pensamiento, que, estoy seguro, desde hoy pasarán a formar parte de la tradición local, como historial, pero también como ejemplo de aporte para el desarrollo humano y comunitario, y además, como un merecido homenaje biográfico (si se me permite la expresión).  
Estuvieron presentes los temas locales, como la autonomía municipal, la función pública, como también la difícil situación actual del país.
Más que entrevista lo tomé como una charla. Una charla entre vecinos. Uno deseando relatar, otro deseando aprender. Porque, gracias a Dios, aún nos quedan ejemplos.
Don Miguel, quien en enero cumplirá 80 años, es un orgullo para la ciudad, si se nos permite sentir orgullo ajeno, adueñarnos aunque sea por un rato de los logros y virtudes de un ser lleno de vida y con el empeño puesto en construir.
Construir desde abajo. Como cuando empezó de chico allá en Villa Rosas, un pueblo en las afueras de Bahía Blanca, a dibujar con sus hermanos, hasta que le llegó la oportunidad de la gran ciudad.  
Esta es su historia y su presente.  
DE LA CRÓNICA DIARIA, PUBLICADA EN CLARÍN EL 31 DE DICIEMBRE DE 1983, CUANDO RETORNABA LA DEMOCRACIA A LA ARGENTINA

 

 

RR ¿Es Don Miguel o Don Felipe?
D De las dos maneras. Hay algunos que me llaman Felipe, como Felipe es mi primer nombre, pero a mí me llamaron toda la vida Miguel. Es un problema.
RR Usted nació en Puán, en la Provincia de Buenos Aires ¿Qué nos puede contar de sus primeros años?
D Yo nací en Puán el 7 de enero de 1923.
RR ... y se fue a los 4 años para Bahía Blanca...
D No. Sabés qué pasa. Mis padres vivían en Bahía Blanca, en Villa Rosas, que es una villa que está entre Bahía Blanca e Ingeniero White. Mi mamá para tener familia iba a Puán, a la casa de sus padres, porque era donde ella había nacido.
RR ¿y su papá?
D
Mi papá no. Mi papá había nacido en Ayacucho. El padre de él era ferroviario, había sido jefe de estación en Ayacucho, en Las Flores, por esa zona.
Cinco hermanos éramos. Todos nacimos en Puán. Primero el mayor, segundo yo, mi hermano el tercero que hoy es cura, es Monseñor Dobal que está en Bahía Blanca, después mi hermana que vive en Tucumán. El único que nació en Villa Rosas fue mi hermano más chico, después todos nacimos en Puán, porque mi mamá iba a tener familia a Puán. Después nosotros íbamos a la casa de mis abuelos, a pasar vacaciones... Yo el segundo grado lo hice en Puán. Por eso tenemos el contacto con Puán.
RR O sea, se dividían el tiempo entre los dos lugares. Es decir que no hay una fecha que digamos Usted se fue de Puán....
D (Asintiendo) No, no, es que además en Puán no pasó la vida nuestra. Pasaron muchos años de nuestra vida sí, pero así alternados. Pero vivíamos en Bahía Blanca.
RR En Puán ¿tiene familia actualmente?
D Sí, sí, tengo primos todavía.
RR La ciudad de Puán, cabecera de partido, ¿le ha hecho algún homenaje?
D Sí. La escuela N°1 donde yo hice 2do grado, en una ocasión cuando la escuela cumplió 100 años, yo fui, y me hicieron un homenaje, me dieron una medalla. Lindísimo, lindísimo.
RR Continuando con sus padres ¿Cómo eran sus nombres?
D Carlos Ramón Dobal y Juana Marcchi, hija de italianos mi mamá.
RR Su época en Bahía Blanca. Usted por supuesto que ya desde chiquito le gustaba dibujar...
D
Como yo diría como el 90% de los chicos. Al 90% de los chicos les gusta dibujar, o al 80...
Tuve la suerte de que mi hermano mayor, mirá vos cómo es el destino o la mano de Dios, qué se yo, mi hermano el que hoy es sacerdote. Yo ya había terminado 6to grado. Siempre dibujaba. Me gustaba dibujar como a tantos chicos. Con mis hermanos hacía una revista que se llamaba El ojal. Yo hacía los dibujos...
RR En esos momentos ¿cuántos años tenía?
D
Era una revista de entrecasa, a los doce o trece años...
Y a mi hermano le da por llamar a Bahía Blanca. Yo iba a entrar a 1er año, al Colegio Don Bosco. Había terminado 6to grado. Bueno, andaba haciendo los trámites, y a mi hermano le da por llamar a un dibujante en Bahía Blanca que tenía una agencia de publicidad a la mañana, y que a la tarde trabajaba en New London, una tienda. Mirá qué tiempos, una tienda tenía un dibujante exclusivo para que le haga los dibujos de los sobretodos, los trajes, los sombreros, para publicar los avisos.
Le preguntó si no precisaba un aprendiz, un ayudante. Y le dijo sí, sí, que venga mañana. Al otro día fui. No me acuerdo bien en detalle se llevé algún dibujo que había hecho para que viera. Lo que sé es que empecé, pero no a trabajar, era la época en que había aprendices. Había aprendices de sastre, de peluqueros, en este caso de dibujantes. Entonces no me pagaban. Iba todas las mañanas. Barría. Era una sola oficina. El escritorio. Después le hacía mandados. Iba a las pinturerías a buscar pinturas, todo lo que necesitara.
Y me enseñó a dibujar. Bah, me daba algunas cosas que copiara, después me las corregía, y con él aprendí muchos rudimentos del dibujo, no?. Hasta que dejó y se fue a... compró una rifa de esas que se vendían antes, 2 números 1 peso, se sacó un auto, lo vendió enseguida y se fue a Montevideo. En aquél entonces fue a poner una agencia en Montevideo, y no sé más de él.
Después al tiempo, en el mismo lugar, un chico de Bahía Blanca que había estudiado publicidad acá en Buenos Aires, puso otra agencia, y ahí ya entré como ayudante de él. Me acuerdo que me pagaba $30.
Después mi hermano mayor entró a trabajar con los fotógrafos de El Atlántico. En Bahía Blanca en aquél entonces estaban a la mañana La Nueva Provincia y El Atlántico. La Nueva Provincia sigue estando hoy. Gran diario. Y a la tarde estaban Democracia y La Gaceta. Mirá lo que era el periodismo. Claro, no estaba la televisión. Y después estaban El Censor y El Régimen que eran semanarios.
Bueno, mi hermano entró a trabajar con Mazarín y Fernández, fotógrafos de El Atlántico, como ayudante de ellos. Aprendió fotografía, y todo. A poquito de estar ahí me dice mi hermano ¿por qué no hacés dibujos para los domingos, deportivos, de fútbol, con Rosario Puerto Belgrano que era el marinero, Liniers que era un chivo, Huracán igual que acá un globo, el malevo era Villa Mitre...
RR ¿Estaba Olimpo en esa época?
D
Olimpo era el millonario. Sí, sí, claro que estaba Olimpo. Porque uh! tenía una sede... en pleno centro, al lado de La Nueva Provincia justamente.
Y empecé a hacer eso, y cayó muy bien. Porque acá en Buenos Aires los hacía también el diario Crítica. Había hecho que Boca era el pizzero, que River era el millonario...
RR Bueno, esos motes a los clubes les viene bárbaro a la gente que hace trabajos como Usted, porque pueden explotarlos...
D
Así es, así es. Cuando entré al Atlántico era en el año 39, o sea tenía 16 años. Y bueno, fue muy bien hasta que un día me llamaron para que entrenara dibujantes del diario. Me acuerdo que empecé ganando $40. Hacía los dibujos deportivos, y por ahí si se me ocurría algo, algún recuadro de algún chiste, alguna nota de realidad, lo hacía, y me lo publicaban.
Era de Don José María Pérez Bustos el diario. Después estuvo de director un tal Morelli que había venido de Buenos Aires, y me dice: Dobal, no se anima a hacer una nota todos los días. Y le digo, sí, como no que me animo. La llamamos Actualidad por Dobal.
Entonces todos los día empecé a hacer Actualidad, y todos los días fue bastante famosa. La hice como 3 años, desde 1943 hasta 1945.
RR De la época en Bahía Blanca, ¿conserva contactos o conocidos?
D Sí como no... Lahitte, un chico que me suplantó a mí cuando me vine para Buenos Aires.

 

RR En ese año, 1945, se viene para Buenos Aires...
D
Exactamente. Tenía un amigo, César Bertorini, en Buenos Aires. Era aviador, piloto civil. Yo era amigo de todos los aviadores del AeroClub de Bahía Blanca. Una vez me ayudaron todos ellos para el Baile de los Aviadores. Decoramos todo el Teatro Municipal. Ellos compraron las pinturas, los papeles. Yo no sabía nada. Hice los dibujos. Y pintamos e hicimos unos decorados enormes. ¡Qué entusiasmo!
César Bertorini me manda una carta y me dice que Lino Palacio, el famoso dibujante, iba a sacar una revista, y que si yo le mandaba dibujos, él se los llevaba. Y así, le mandé dibujos, una o dos veces, hasta que me vuelve a escribir y me dice que Lino Palacio quería que viniera acá, que viniera a prueba.
Nunca había venido a Buenos Aires. Bueno, me vine.
Este chico, César Bertorini me fue a esperar a Constitución. Cuando yo llegué a Buenos Aires (se ríe), que impresionaba ver, yo tenía 22 años. Recuerdo la imagen de Constitución.
Después me llevó a la casa, a la pensión, de mi tía en la calle Moreno 1133, cerca del Ministerio de Obras Públicas. 
A la tarde me vino a buscar para llevarme a lo de Lino Palacio, que era en la calle Sarmiento 643 entre Florida y Maipú. Lino tenía ahí una gran agencia de publicidad. En aquél entonces tenía Don Fulgencio y hacía la Historieta del Hogar, que era muda y las tapas de Billiken, ah¡ y Ramona, que publicaba en La Razón. Fulgencio la publicaba en La Prensa, después la pasó a La Razón. La agencia tenía 2 dibujantes y un jefe de dibujantes. También estaba Guerrero, un gran dibujante, muy amigo mío, que saca una revista humorística, ya sé, Lúpin. Guerrero le hacía Ramona.
Vine entonces a trabajar con Lino Palacio. César me llevó y lo conocí ahí. Lino iba a sacar la revista que llamaba Don Fulgencio, que en ese entonces era un gran personaje de historieta que había empezado en La Prensa y en ese entonces lo tenía en La Razón. Aquélla Razón, la de la tarde, la de Don Ricardo Peralta Ramos.
Yo vine acá el 16 de septiembre. ¿Sabés qué fecha tenía el primer número de Don Fulgencio?. Salió el 17 de Octubre de 1945. El Día de la Lealtad. Gente, y gente y gente. Gente que llegaba. Los trenes llenos. Era impresionante.
Y a Perón lo tuvieron que soltar. Pero mirá qué ingenio, este Lino, qué grande. Al otro día cuando fuimos a trabajar a la revista. Supongo que al otro día es que nos habremos vuelto a reunir para trabajar. Lino cuando llegó dice: Yo sabía que el día que sacara mi revista, saliera a la calle, Buenos Aires se iba a conmocionar, pero nunca creí que se iba a conmocionar tanto (risas).
Con mi primo salimos a caminar. Con el hijo de Lino Palacios, Jorge Palacios, Faruk, que nos hicimos juntos. Además estaba Landrú, Juan Carlos Colombres. Todos trabajábamos ahí.
RR Perdón, pero qué semillero era eso ¿verdad?
D
Sí, todas las revistas. Lo que pasa es que en ese entonces ya estaba Rico Tipo, que era de Divito. Columba tenía revistas también. Y después no hubieron. Se terminaron. Hubo una época en que hubieron muchas después. 
Yo trabajé en una revista chilena, Pobre diablo, que se hacía acá también. Se hacía en Chile y se hacía acá. Acá la hacía Juan Luis Rivas, un gran periodista que vivía acá en Turdera y que falleció.
Dibujé también en muchas revistas. Dibujé en El Hogar, El Mundo Deportivo, en Damas y Damitas, una revista muy famosa de las mujeres donde tenía una historieta de un personaje, una mujer. Trabajé en Gente también, una gran revista...
RR Don Fulgencio ¿tenía temas de actualidad?
D No... En la tapa no. En la primera página, sí. Había dos tipos que hablaban. A lo mejor era un juego de palabras, que Lino Palacio era muy hábil. Pero Lino en ese entonces de actualidad hacía en La Razón la historia de la Guerra, donde lo usaba a Hitler, a Stalin, a Churchill, fue muy famosa. Cinco libros hizo de la historia de la Guerra.
RR ¿Qué pasó con la revista Don Fulgencio?
D
La revista Don Fulgencio vivió 36 números. Lino confiaba mucho en el humorismo español, del que se nutrió Landrú.
Acá en la Argentina, el porteño estaba acostumbrado al humorismo de Patoruzú primero, y después al de Divito en Rico Tipo. Entonces esto era otro tipo de humor. Un humor medio alocado que era el de La Codorniz, una revista española, de la cual conocí y después trabajó con nosotros a un señor Paco Fernández. 
El había estado en la Guerra Civil Española, tenía un problema en un brazo con un hueso que le salía por acá (muestra su antebrazo). El era tanquista según nos contaba. Y era muy ingenioso para escribir. Justamente escribía humor. Y dice que él escribía también en la época de la Guerra Civil Española. Se llamó La ametralladora esa revista. Cuando terminó la guerra se llamó La Codorniz.
RR ¿Cómo diferencia usted estos distintos estilos de humor?
D Yo no tendría capacidad para definirlo, pero está el humor este, el conocido, el que todavía nosotros tenemos, el humor cotidiano, la chacota común de acá. En cambio aquél, el de La Codorniz era un humor totalmente distinto. Además los dibujos muy simples, no como el de Divito o el de Quinterno o el de Lino Palacio, que los dibujos eran producidos, perfectos. Por ejemplo me acuerdo uno en que un tipo está así con la boca abierta (actúa) y la mujer le dice: Querido, tenés la boca abierta, y dice: Sí, ya sé, la abrí yo (risas). Es tonto, absolutamente tonto. Y bueno, ese humor no cuajó acá. Ese es el humor de Landrú, con dibujos más simples y cosas medio insólitas. Entonces la revista vivió sólo 36 números. Lino le tenía mucha confianza.
RR Y después ¿cómo siguió?
D Entonces pasé a ser ayudante de Lino. Yo le plantaba las historietas. Don Fulgencio se la plantaba a lápiz. Había quien hacía los argumentos. Tomábamos los argumentos. Claro, Lino no podía hacer tanto. Yo le plantaba Fulgencio, Avivato y Tarrino, tenía tres historietas diarias. Y otros la pasaban a tinta. Yo lo hacía en lápiz y otros lo pasaban a tinta.
RR De la época de Lino Palacio, buscando material, encontré una autobiografía que hizo la hija de Lino, Cecilia Palacio, dibujante conocida...
D Sí, sí, Cecilia. Después hizo Ramona, el padre le dejó Ramona.
RR ... ella cuenta cosas de su historia, pero en un momento lo menciona a usted. Se lo leo textual: "Mi padre, como todo genio, era muy particular. Había que recordarle que había que firmar los dibujos. No le daba mucha importancia a lo que hacía. Un día, el humorista Dobal, que era uno de sus ayudantes, lo encontró rompiendo originales de las tapas de Billiken. ¡Pero Lino! ¿Qué estás haciendo?, gritó. Asustado tomó un montón de dibujos y se los llevó a su casa...
D (se sonríe) Los tengo acá...
RR ...Gracias a Dobal se conservan 30 originales."
D Sí, más de 30. Debo tener unos 50 por lo menos. Cuando necesitan hacer una exposición, vienen, me los piden y me los devuelven. Son míos. Lino los rompía. ¿Sabés lo que es? (exclama).
RR Entonces participó en la época de Lino Palacio en Billiken también...
D Claro, yo era ayudante de él. Algunas tapas de Billiken estaban coloreadas por mí. No muchas. Pero el dibujo de las tapas de Billiken clásicas era todo de Lino. Jamás nadie hizo las tapas como las hizo Lino Palacio.
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Tiras propias: El Detalle que faltaba y De la crónica diaria
Temperley y la situación actual

Primer número de Don Fulgencio, aparecido el 17 de Octubre de 1945

Don Belindo y el Cabo Cayoso, personajes de Billy Kerosene recreados gráficamente por Dobal, para Avivato, 1953 

Tapa de la revista Billiken, del 2 de Septiembre de 1957, por Lino Palacio 

 

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